Disfruta Cocinando con la Harina de Maíz Bio de El Granero Integral - 500g
La Harina de Maíz Bio de El Granero Integral es un ingrediente fantástico para llenar tu cocina de color, sabor y salud. Al proceder de agricultura biológica, te aseguras de que el maíz ha sido cultivado sin pesticidas químicos ni abonos artificiales. Esta harina destaca por su precioso tono amarillo y un sabor ligeramente dulce que encanta a grandes y pequeños. Es un alimento muy energético y ligero, perfecto para enriquecer la dieta de toda la familia.
Ingredientes y Alérgenos con Rigor de Marca
Ingredientes: Harina de maíz*.
(*)= Procedente de agricultura ecológica certificada.
Alérgenos: El maíz es un cereal que no contiene gluten de forma natural. Sin embargo, debido a que este producto se envasa en las instalaciones de El Granero Integral, puede contener trazas de gluten, sésamo, soja y frutos de cáscara por contaminación cruzada en maquinaria. Por lo tanto, no se garantiza que sea 100% libre de alérgenos para personas celíacas severas.
Valores Nutricionales por cada 100 gramos
- Valor Energético: 1481 kJ / 349 kcal
- Grasas: 1,2 g (de las cuales saturadas: 0,2 g)
- Hidratos de Carbono: 76,5 g (de los cuales azúcares: 1,3 g)
- Fibra Alimentaria: 3,8 g
- Proteínas: 6,2 g
- Sal: 0,003 g
Usos Recomendados en tus Recetas Diarias
Esta harina ecológica es un básico de despensa gracias a sus múltiples aplicaciones:
- Masas tradicionales: Prepara deliciosas arepas, tortillas americanas, polenta o panes planos.
- Repostería casera: Aporta una textura esponjosa y un bonito color dorado a tus bizcochos, galletas y magdalenas.
- Espesante natural: Es perfecta para ligar salsas, dar cuerpo a las cremas de verduras o preparar papillas suaves.
- Rebozados más crujientes: Mezcla esta harina con tus especias favoritas para conseguir fritos crujientes y menos aceitosos.
Consejos de Conservación y Almacenamiento
Para mantener toda su frescura y evitar la humedad, guarda el paquete a temperatura ambiente. Procura que sea un lugar fresco, seco y alejado de la luz solar directa. Una vez abierto el envase, se aconseja cerrarlo herméticamente con una pinza o verter la harina en un tarro de cristal bien sellado.